Sombra de Encina
Carne de color rubí-granate translúcida, veteada con grasa luminosa rica en ácido oleico; el corte transversal resulta casi iridiscente
Bellota dulce, avellana tostada, umami de ternera curada, cedro sutil, trufa ligera
Cerdo alimentado con bellota, con sabor a nuez, grasa dulce curada que se derrite, sal mineral
Umami a parmesano añejo al borde del hueso, ligero toque a trufa, almizcle suave
Mantecoso, casi translúcido a temperatura ambiente; la grasa se derrite a la temperatura corporal
Largo, con sabor a frutos secos y mantequilla, con una resonancia persistente de bellota dulce
El jamón ibérico de bellota se sitúa en la cúspide de la producción de carne de cerdo curada, y Jamones Asle es la casa española detrás de este. El cerdo es el cerdo ibérico, la raza pata negra de pezuña negra que ha vagado por la dehesa, la sabana de encinas del oeste de España, durante al menos tres milenios.
Durante la montanera, de octubre a febrero, el animal se alimenta exclusivamente de bellotas y pastos, y la grasa con alto contenido de ácido oleico que se desarrolla en esta estación es lo que hace que la loncha terminada sea translúcida y le da al bocado su carácter de derretirse en la boca. La pata se sala, se lava y se cura en secaderos con temperatura controlada y bodegas naturales durante al menos tres años, a menudo más para el grado bellota. Cortada finísima, la carne es de color rubí-granate, luminosa y se derrite a temperatura corporal.
Jamones Asle - España
Bellotas de dehesa. Tres años de paciencia.
“Tres años en una bodega por un trozo que dura tres segundos en la lengua. Ese es el trato que hacemos siempre.”

