La Fleur
Cristales piramidales blanco nieve, ligeros, delicados, irregulares
Tenues notas minerales, sin presencia de yodo marino
Carácter salino puro y distintivo sin aspereza
Rico en minerales, con trazas de calcio, magnesio y potasio, sin registro de algas marinas o yodo
Ligero, hojaldrado, de disolución instantánea
Limpio, pura salinidad, equilibrado, persistente
La Sal de Añana no es sal marina, es sal de manantial. El Valle Salado de Añana, en Álava, es uno de los yacimientos de sal en explotación continua más antiguos de la tierra, con una extracción ininterrumpida durante más de siete mil años.
La salmuera asciende desde antiguos manantiales alimentados por un depósito de sal triásico enterrado, con una salinidad varias veces superior a la del agua de mar actual. La Fundación la canaliza por gravedad a través de acueductos de madera hasta terrazas de evaporación de piedra y arcilla, donde el sol y el viento hacen el resto: sin bombeo, sin electricidad, sin contacto marino. La Sal Valle es la expresión de la flor de sal, delicados cristales piramidales recolectados a mano de la película superficial. Debido a que la fuente es fósil en lugar de marina, el perfil es mineralmente limpio y libre de yodo.
Fundación Valle Salado de Añana - Álava
Agua de manantial. Terrazas de piedra. Paciencia.
“Algunas sales provienen del mar. La nuestra proviene de un manantial que ha estado esperando desde antes que existiera el mar que conocemos.”

